Tenemos que terminar con las situaciones de exclusión, discriminación y invisibilización en las que se ven implicadas la mujeres cada día. Para lograrlo es preciso sensibilizar a la población y que los ciudadanos conozcan en que consiste, de manera que pueda denunciarlos y demandar su eliminación.
La formación para la igualdad es una herramienta mas que a cerca recursos para afrontar nuevos retos, dando a conocer la normativa existente en esta materia, así como desvelando y corrigiendo las desigualdades, neutralizando los posibles efectos discriminatorios, concibiendo la igualdad como un derecho cuyo ejercicio debemos demandar.